Participar en licitaciones para cubrir las necesidades a través de un producto o servicio, de manera legal, es una enorme satisfacción como empresa, inyecta vitalidad, ánimo a tus colaboradores y, por supuesto, te pone una estrellita en la frente como empresario, ganando madurez y fortaleza empresarial.

El ser proveedor de la administración pública puede abrirte las puertas a mayores negocios, ganar prestigio, lograr mayor promoción, y normalmente, al ser respaldadas por presupuestos previamente aprobados, supone una gran liquidez para tu empresa; además de que al contar con toda la documentación para una licitación, normalmente estarás listo para presentarte en las siguientes convocatorias.

Sin embargo, las licitaciones no están exentas de inconvenientes, como el gasto de recursos y tiempo para contar con toda la documentación solicitada, la rigidez de los contratos sin posibilidad de negociaciones futuras, penalizaciones o el tiempo de pago.

Ahora bien, uno de los puntos principales en el estudio y selección de un proveedor, son los indicadores financieros de la empresa concursante, sus índices de endeudamiento, su nivel de liquidez y de capital de trabajo.

Además, contar con más capital te ayudará a negociar las condiciones de trabajo con tus proveedores, mejorar la utilidad o permitirte reducir costos y precios. Incluso puedes financiar el arranque del proyecto, sin quedarte ahorcado con los pagos tardíos.

Por lo anterior, para mejorar tus posibilidades de ganar el proyecto para el cual estás concursando, capitalizar tu negocio con un crédito es una excelente opción.

Si necesitas ayuda con ello, permítenos asesorarte sobre la obtención de un crédito simple empresarial que apoye tus metas.